domingo, 29 de noviembre de 2009

¡El cine en Centroamérica florece!

Por Ana Xóchitl Alarcón y Karolina Hernández
Contrapartes Costa Rica, Festival Ícaro de Cine y Video en Centroamérica

Dos visiones que coinciden en la certeza de que la fuerza expresiva del cine y el audiovisual de Centroamérica se desarrolla con entusiasmo, vigor y solidez.

“Cuando en 1997 Casa Comal Arte y Cultura de Guatemala sondeaba con colegas de la región su interés en participar y ser jurados del Primer Festival Ícaro a la creación audiovisual en Guatemala, no me imaginaba que a muy corto plazo sería co-fundadora del Festival y contraparte del comité organizador en Costa Rica, encargada de garantizar la participación costarricense en el Festival Ícaro Cine y Video en Centroamérica. Y así a 12 años de haber iniciado esta aventura audiovisual centroamericana una sensación muy alentadora me permite saborear la certeza de que se siguen sumando entusiasmos que permitirán consolidar, cada vez más y con mejores condiciones, el Ícaro como ventana regional y mundial del quehacer audiovisual en esta maravillosa parte del planeta” (Ana Xóchitl Alarcón).

El Festival Ícaro de Cine y Video en Centroamérica es la fiesta audiovisual más importante y con más trayectoria de la región Centroamericana. Con su sede principal en Guatemala, dicho Festival llegó a su décimo segunda edición, y se celebró del 19 al 26 de noviembre en la capital Guatemalteca.

En esta edición compitieron 94 obras de Panamá, Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Honduras y Guatemala; además de 48 obras provenientes de Europa, Asia, el Caribe, Norte y Sur América que compitieron en las categorías internacionales.

Un comité preseleccionador en cada país en fue el encargado de visionar y escoger las 3 mejores obras de cada categoría que representarían a su país en la competencia regional. Las categorías en las que se participó fueron cortometraje ficción, cortometraje documental, largometraje internacional, largometraje documental, cortometraje ficción internacional, largometraje documental internacional, largometraje ficción, largometraje ficción internacional, animación, audiovisual educativo, experimental, reportaje y videoclip.

Para esta edición, más de 400 trabajos fueron inscritos en toda la región, estableciendo el más alto récord de inscripción en toda la historia del festival centroamericano. Rafael Rosal, director de Casa Comal, organización guatemalteca fundadora y productora del Festival Ícaro y de cantidad de obras audiovisuales anualmente, explicó que “a pesar de la crisis económica mundial, los centroamericanos nos estamos expresando audiovisualmente como nunca antes. Una nueva generación de artistas surge pujante aprovechando los recursos que la revolución tecnológica ha puesto a su alcance”.
Estar en el Festival, nos permitió confirmarlo. La calidad y la cantidad de obras audiovisuales que se están produciendo en la región, se vió reflejada en el Ícaro de esta edición, en donde, además de presentarse trabajos que cumplen con los estándares internacionales de factura técnica y artística, proponen un lenguaje diferente, un lenguaje Centroamericano, que está deseoso de ser contado, y de ser visto y escuchado.

Ambas hemos tenido la dicha, por diversas razones personales, de viajar varias veces a nuestros países hermanos de Centroamérica, y esas experiencias nos han dejado claro que tenemos muchísimas cosas en común… muchas más de las que nos imaginamos. Y que además tenemos tantas particularidades, casi infinitas… que convierten esta franja de tierra y sus historias, un lugar único en el planeta. Un lugar que necesita ser mostrado, y ser visto… por sus habitantes, y por el resto del mundo.


El Ícaro: una ventana hacia adentro y hacia afuera.

Como el mayor espacio de visibilización regional, el Ícaro está muy bien pensado y organizado.

La inauguración abrió con la premier de la película "El premio Flaco" del prestigioso director cubano, Juan Carlos Cremata.

Durante la semana invitados internacionales como Gabriel Retes (México), Irene Blecua (España), Katrin Pors (Dinamarca), Asa Faringer (Suecia), Ulf Hultberg (Suecia), Iraida Malberti (Cuba), presentaron sus nuevas obras y algunos de ellos impartieron conferencias magistrales y talleres, como es el caso del “Taller teórico-práctico del proceso de montaje desde el guión hasta la copia final”, impartido por Irene Blecua durante toda la semana del Festival; o el conversatorio “El cine, un medio de transformación social”, en el que participaron Ulf Hultberg y Katrin Pors, entre otros panelistas centroamericanos.

Y por supuesto, en Guatemala se mostró lo mejor del cine centroamericano, en competencia.

Las Selección Oficial se presentó en distintas sedes de acuerdo a su categoría de concurso:
Las obras concursantes en las categorías de cine (excepto los largometrajes de ficción), se presentaron en el Centro Cultural Miguel Ángel Asturias, en dos espacios bautizados como Teatro al Aire Libre y Teatro de Cámara; y en la Concha Acústica del Parque Central, todos con entrada gratuita.
Los largometrajes de ficción fueron exhibidos en el Cine Pradera, y la entrada tuvo un costo de menos de dos dólares.
Mientras que las categorías de televisión fueron transmitidas del 12 al 26 de noviembre por www.casacomal.tv, VEA Canal, TV USAC y TV Maya.

Adicionalmente, se proyectó fuera de concurso, una selección especial de documentales ganadores del prestigioso fondo holandés Jan Vrijman Fund, una muestra de largometrajes italianos, venezolanos, y clásicos del cine guatemalteco. La mayoría de estas proyecciones estuvieron presentadas por sus realizadores y actores, gracias al apoyo de la Cinemateca Nacional de Guatemala. Estas proyecciones se realizaron en el Centro Cultural Miguel Ángel Asturias y la entrada fue gratuita.


¿Y cómo estuvo la competencia?

La competencia se dividió en dos secciones, la de cine y la de video y televisión, dándole un espacio de difusión a ambos los géneros audiovisuales. El jurado evaluador de los trabajos en competencia de la sección de cine estuvo conformado por María Martha Antín (Argentina), Alessandro Brandestini (Colombia) y Michel Lipkes (México). Para las categorías de televisión el jurado lo integraron Luis Valdivieso (España), Ramiro Sandoval (Estados Unidos) y Andrés Montoya (Estados Unidos).

Los ganadores de la categoría de televisión fueron:
Mejor Animación:
“Atormentada” de El Salvador, dirigida por Giovanni Fabietti.
Mención especial a “El Gato Negro” de Costa Rica, dirigida por Alex Catona.
Mejor Audiovisual Educativo: “Las aventuras de Junajpu´ y Luna” de Guatemala, dirigida por Alejo Crisóstomo.
Mejor Obra Experimental: El jurado decide otorgar el primer premio compartido a “Imágenes Contemplativas I y II” del Salvador, dirigida por Alexia Miranda, y “Atitlán 2050” de Guatemala, dirigida por Álvaro Gámez.
Mejor Reportaje: “Excluidos de la Sociedad” de Nicaragua, dirigido por Steff Biemans.
Mejor Videoclip: “Tulululú Remix” de DJ Revuelta Sonora, Nicaragua. Dirigido por Israel Lewites y Steff Biemans.
Mención especial a Insensato por su novedad en la producción.
Premio Ícaro al Derecho Alimentario en Centroamérica: “No voy a cambiar a mi madre por una burra”. de Ericka Tomas.

Los ganadores de la categoría de cine fueron:
Mejor cortometraje ficción: “Cuilos” de Costa Rica, dirigido por Paz Fábrega.
Mejor cortometraje documental: “El tanque” de Guatemala, dirigido por el Noticiero Intercultural, ACSUR Las Segovias.
Mejor largometraje internacional: “La frontera infinita” de México, dirigido por Juan Manuel Sepúlveda.
Mejor largometraje documental: “Algunas dimensiones de Efraín Recinos” de Guatemala, dirigido por Eduardo Spiegeler.
Mejor cortometraje ficción internacional: “Café Paraíso” de México, dirigido por Alonso Ruizpalacios.
Mejor largometraje documental internacional: “La chirola” de Cuba, dirigido por Diego Mondaca Gutiérrez.
Mejor largometraje ficción: “Tercer mundo” de Costa Rica, dirigido por César Caro Cruz.
Mejor largometraje ficción internacional: “El clavel Negro” de Suecia, dirigido por Ulf Hultberg.
Mejor dirección: Gustavo Fallas por “Bajamar” de Costa Rica.
Mejor actriz: Michelle Vasquez por “Cuilos” de Costa Rica.
Mejor actor: Carlos Saldaña por “Los espejos” de Guatemala.
Mejor fotografía: Fernando “Cate” Montero por “Bajamar” de Costa Rica.
Mejor guión: Paz Fábrega por “Cuilos” de Costa Rica.
Mejor arte: Isabel Alvarado por “Cuilos” de Costa Rica.
Mejor música: Bernardo Quesada por “Bajamar” de Costa Rica.
Mejor montaje: David Lucio Martínez por “Sangre es sangre” de Panamá.

El actor, director y montajista Newyorkino Ramiro Sandoval, invitado como jurado para el festival, comentó que era la primera vez que había estado en Centroamérica, y que era neófito en cine centroamericano… agregó además, que “hay algunos trabajos que tienen un lenguaje diferente, algo que no había visto antes…”.
La cultura es única e irrepetible, lo que le da un tremendo valor de producción al cine centroamericano: no hay nada igual.
Sandoval mencionó también que “el criterio de selección fue independiente del país… valoramos trabajos, y no cuotas de participación… así que nosotros lo vemos como el trabajo de la región”. Y es que de hecho lo es. La profesionalización del cine Centroamericano, va de la mano de la generación de una red de producción y distribución regional, que haga rentable y le de sostenibilidad a la producción local, generando así una industria audiovisual sólida y competente. Es fundamental la unión centroamericana en materia audiovisual, y aprovechar y potenciar el hecho de que como países, son más las cosas que nos unen, que las que nos separan.


8 Ícaros para Costa Rica:

La noche del jueves 26 de noviembre en la concha acústica del Teatro Nacional de Guatemala Miguel Ángel Asturias, se anunciaron los premios. Con un cielo despejado y bajo la mirada de una cómplice luna en cuarto creciente, el mejor cortometraje, el mejor largo, la mejor foto, la mejor música, la mejor dirección de arte, la mejor actriz, el mejor guión, y una mención especial para animación, comenzaron un desfile para venirse a Costa Rica. Este año además de nosotras, una linda delegación tica acompañó en la premiación creadores audiovisuales y actores, y dio cobertura con el equipo del programa Lunes de Cinemateca del Canal 15 de la Universidad de Costa Rica.
Al día siguiente muy temprano empezó la logística para empacar las 7 estatuillas y el diploma. Buscar espuma, cajas y cinta adhesiva, luego dar todas las explicaciones en el aeropuerto, pasar por las bandas de rayos equis y más explicaciones, hasta finalmente entrar al avión e insistir en que no podíamos arriesgarnos a traer las cajas con los Ícaros en el equipaje por el peligro de que se quebraran. No faltó alguien que entendiera la importancia de proteger estos íconos que premian la calidad, y el capitán Ernesto Gutiérrez de TACA, en persona fue a recoger las cajas para autorizarnos colocarlas en asientos desocupados del avión, y que no corrieran ningún riesgo de golpearse.


Después del despegue, el Ícaro vuela por Centroamérica:

Desde hace 6 años, finalizado el Festival en Guatemala, la selección oficial de trabajos sigue volando por Centroamérica, recorriendo en una muestra itinerante todas las demás capitales de la región.
El Ícaro cuenta con un comité organizador en cada país de Centroamérica, el cual se encarga, además de coordinar la preselección de los trabajos previo al Festival regional; de la organización del Festival itinerante en su país. Las películas vienen viajando por las capitales de Centroamérica gracias al apoyo solidario de los choferes de Ticabus, Hugo Aguilar y James Álvarez.
En una reunión en la que participaron las contrapartes centroamericanas Rafael Rosal y Elías Jiménez (Guatemala), Carlos Corado (El Salvador), Marta Calarisa Hernández y María José Alvarez (Nicaragua) Enrique Kin (Panamá) y Ana Xóchitl Alarcón y Karolina Hernández (Costa Rica); las valoraciones de experiencias de producción del Ícaro en cada país, son más que positivas, y reflejan el momento histórico de desarrollo del cine regional en el que nos encontramos.

El 2009 es un año próspero para Centroamérica, y augura éxitos para los años venideros. En toda la región hay una efervescencia de producciones, cantidad y variedad de propuestas y un público interesado e identificado con ellas. Un mayor y creciente apoyo estatal y privado, Ong´s, Universidades, Centros Culturales, entre otras instancias, forman parte del movimiento.
Así, sumando voluntades creativas y entusiastas complicidades, terminó el viaje al Ícaro, con la certeza de que trabajar en equipo es siempre más sabroso y enriquecedor. Ana Xóchitl y Karolina regresamos a casa con las manos llenas de Ícaros y esperanzas para el cine y el audiovisual no sólo de nuestro país sino de toda la región.

Después de esta experiencia, solo resta una cosa por decir: hay que seguir produciendo. Mejor y más inteligentemente. Sin duda alguna, el florecimiento del cine centroamericano es resultado de una siembra de años. Pero hay que tener claro, que dar los primeros pasos, significa solamente, que aún falta mucho camino por delante...

martes, 28 de julio de 2009

El Mundo Grúa de Rulo

Gordo ex-rockero busca trabajo como operador de grúa.
Por Iván Porras Meléndez

Explosiones, Hollywood, épicos puntos de giro, anteojos 3D, melodramas y celebritis (así, leído en español con sentido patológico de hinchazón)…. No hay nada de esto en Mundo Grúa (1999), la primer película del director argentino Pablo Trapero, que hoy me corresponde recomendar para su cacería en dividí.

¿Qué nos atrae de las películas de Trapero? El intimismo con el cual vemos la historia, una puesta de escena que asemeja el documentalismo y unos personajes naturales que juegan a irrumpir la frontera entre la ficción y la realidad.

La primera que usted debería ver es Mundo Grúa, que sin darle mucha vuelta es la historia de Rulo, un obrero gordo y cuarentón entrenándose para manejar una grúa gigante de construcción de edificios.

Alrededor de la búsqueda de Rulo por obtener el trabajo de gruero se cocina la relación con un hijo rockero, Claudio, y la nostalgía de su pasado rockstar. Adriana , es una antigua fan, que lo redescubre entre los kilos de más y se ligan sabroso, entre recuerdos y milanesas.

La cotidianeidad sin grandes giros, sin mucha cosa, pero con un nivel emotivo impresionante a blanco y negro y 16 mm, una fotografía sucia, de relaciones familiares desgastadas y expuestas a la dura necesidad laboral.

Mundo Grúa es una película linda y de una preciosa tristeza y nostalgia. Después de verla, seguí soñando con esa sensación que me dejó la historia de Rulo y su cara iluminada por las luces de la carretera Patagónica.

La historia se termina en nuestras cabezas, donde se reconstruye una historia de vida, de alguién que después de casi de dos horas parecía más persona que personaje... -pobre Rulo, sólo quería rockear-... -pero qué manera de manejar esa grúa, cómo los grandes... y siempre diciendo que todo estaba bien-.

El primero de Trapero, es un filme de contemplación en el que “parece que no pasa nada”, porque se parece demasiado a la realidad, en donde de hecho pasan muchas cosas que el director nos señala.

Si usted es de esos que necesitan ayuda en la digestión cinematográfica y siente que la vanguardia se determina desde la yunai, entonces vale agregar que la película recibió muy buenas críticas en The New York Times.

Y si eso no le importa, simplemente siéntese y conozca a Rulo, a su mamá (abuela de Trapero en la vida real), a Claudio, a Torres a Adriana y a la maldita grúa T.

domingo, 26 de julio de 2009

Microscopio y Ultraviolencia

Por Iván Porras para La Malacrianza

Microscopio y Ultraviolencia

Una brutal embestida humana

Clasificada como ultraviolencia, la película Perros de Paja, del director Sam Peckinpah es altamente recomendada para antropólogos, gente que guste de Animal Planet, amantes del cómic con hemoglobina, cineastas en potencia y/o en especial a defensores intransigentes de la paz. Peckinpah expone su perspectiva, muy de autor, al tema de la violencia y la masculinidad.

Basada en la novela The Siege of the Trencher's Farm de Gordon M. Williams y bajo la puesta de un lenguaje cinematográfico independiente, la película se construye como una mirada psicológica de David Sumner, matemático de origen estadounidense, (Dustin Hoffman), y su esposa Amy (Susan George), quienes cambian su residencia a un pueblito de la campiña inglesa.

La serenidad de la pareja, se va quebrantando bajo una serie de sutiles circunstancias de hostigamiento y violencia pasiva: Charlie Venner, el exnovio de Amy es el trabajador que repara el garaje de su casa, junto a su pandilla de amigos de la juventud. Los trabajadores violan la privacidad de Amy en reiteradas ocasiones, primero al robarle un calzón, luego al observar su enagua al bajar del auto, a lo que ella reclama una acción por parte de su marido; acto seguido de una provocación de Amy al permanecer por instantes semidesnuda en la ventana frente a los hombres, en un reto recíproco de erotismo.


El introvertido David se presenta en contraposición a las confianzas y provocaciones de Charlie; el autor construye una atmósfera de violencia latente y contenida al principio para tornarse en un enfermizo conflicto de persecución y defensa.

Al parecer Peckinpah no quiere que nos identifiquemos con ninguno, más bien nos pone mediante su película en un nivel de distanciamiento constante, como de observadores de ese microscopio que muestra su historia. El ser humano visto desde arriba, analizado en sus relaciones entre individuos y en sus experiencias personales.

El desprecio que se le atañe, no es hacia la mujer, no es hacia los campesinos ingleses, no es hacia el académico americano; sino probablemente sea hacia a todos. Se gesta un experimento de variables relativamente controladas, no necesariamente verosímil a la realidad por sus acentos, pero definitivamente nada alejado los desenlaces que se leen en la sección de sucesos de cualquier periódico.

El experimento continúa y nos lleva a conocer a los individuos y sus experiencias en situaciones de una brutal embestida humana.

domingo, 21 de junio de 2009

“The Piano” (Jane Campion, 1993), una melodía femenina

Para La MalaCrianza, Junio.

Ambientada en la época victoriana, cuando la mujer no tenía ni voz ni voto, “The Piano” narra la historia de una mujer escocesa, Ada McGrath (Holly Hunter), que se ve obligada a viajar a Nueva Zelanda con su pequeña hija Flora (Anna Paquin), pues su padre la ha vendido en matrimonio a un colonizador (Sam Neill).

La música como voz:
Ada dejó de hablar desde los seis años, pero se expresa a través del piano que toca. Se proyecta en cada una de las teclas y cada melodía está cargada de sentimientos hondamente dramáticos. La banda sonora de Michael Nyman (Inglaterra, 1944), acentúa cada una de las emociones de Ada, y prácticamente “habla” por ella.
Holly Hunter (Oscar a mejor actriz, 1993), sin decir una palabra, nos logra transmitir todas las sensaciones y sentimientos de Ada con la expresividad de sus ojos y la fuerza de su mirada.
La mujer en el centro:
Esta historia nos coloca en el punto de vista de Ada, quien ante la censura y la castración social de la cultura hegemónica (representada por su marido), no se doblega y se entrega a una pasión “imposible” con Baines (Harvey Keitel), un indio maorí con quien experimenta el amor y el erotismo. Como mujer “violadora de las reglas”, sus acciones la llevan a conocer la penalización social correspondiente. Recorremos junto a ella los salvajes y exóticos paisajes desolados de la isla y los sufrimos con ella. Esta ruptura de la norma, se trasciende a sí misma y le da peso a la lucha, al sufrimiento y a la posterior liberación femenina que conlleva.
Jane Campion logra aproximarse a un personaje femenino como solo una mujer pude hacerlo y transmitirlo, transgrediendo y desafiando como Ada, en lo político y en lo estético, el paradigma del cine predominante.

“The Piano” es una poesía, una melodía, una historia de mujer mas no sólo para mujer. Es un viaje intimista de una mujer lejos de su casa, ajena en una exhuberante isla tropical, acompañada por su piano. Vale la pena verla, escucharla, sentirla…

lunes, 22 de septiembre de 2008

El color del cielo, para La Malacrianza

A ver. ¿Qué se dice cuando una película nacional ha pasado más de un mes en la cartelera de cine nacional, y que, aunque es sacada a la fuerza de algún “mol” por las grandes distribuidoras y delegada en otro a la sala más horrible, sigue teniendo funciones a sala llena, con la fila del mismo tamaño que la que se hace para La Guerra de los Mundos?

No se dice nada porque no pasa. No ha pasado a menos de que esta película se llame El Cielo Rojo.

En las últimas semanas me he dedicado a expresarme bien de este largometraje dirigido por el costarricense Miguel Gómez, muy a pesar de las miradas esnobs de algunos de mis conocidos cinéfilos.

Desde donde lo veo, es la única película largometraje hecha en el territorio nacional que se ha producido con el objetivo de golpear un público meta definido (no para que le guste a la mamá, a la abuelita, a la novia y al sobrino, y al final por supuesto no le gusta a nadie) y ha obtenido excelentes resultados con ese público. Se han superado los 5 mil espectadores: jóvenes entre 15 y 25 años han sido quienes han llenado de carcajadas cada tanda.

Lejos de ser un dechado de virtudes, sus principales problemas radican en el manejo del aspecto técnico: bastante obvias las inconstancias a nivel de fotografía, sonido y diseño, que no tiene nada que ver con poco o grande presupuesto, como se dice a veces, simplemente no se maneja la técnica apropiadamente. No se utiliza un concepto único de realización, es más bien un estilo inconstante y sin rumbo. El guión, tipo “roadmovie”, tiene sus momentos de gracia, sin embargo los clichés para resolver situaciones, algunos diálogos “ñoños” y el final bien esperado hacen que se diste el calificarlo de excelente.

Así las cosas, ¿qué tiene el Cielo Rojo que me impresiona y logró atrapar a tanta gente que, ciertamente, no suele ir a ver cine nacional muy a menudo? Creo que es la primera vez que un costarricense se siente identificado y representado por personajes y situaciones en una pantalla cinematográfica. Sencillamente.

Su gran acierto, definitivamente, son los figurantes y gran parte de los diálogos. Las situaciones en las que se colocan son tan tan cercanas que no queda más que reírse y disfrutarlas. El razonamiento: de veras esa conversación la he tenido o la podría tener yo con mis compas. Sí, ellos cogen, fuman, se enamoran, sufren y dicen malas palabras de la misma forma que los de este lado de la pantalla. Es igual que en otras pelis, la diferencia es que en esta ocasión única, es en tico y en los lugares que conozco. No son los ‘otros’ en esta oportunidad los que hablan.

Yo solo vuelvo una y otra vez a darle mis respetos al Cielo Rojo. Porque, más allá de un asunto de masividad, de cuánta audiencia tenga la sala, es un asunto de identificación, del público sintiéndose como parte de algo, de una cultura, de una idiosincrasia. Y esto es, definitivamente, el reto para los futuros creadores de ficción en nuestro territorio: ¿alguien se descubre en lo que estoy contando?

Natalia Solórzano Vásquez

sábado, 26 de abril de 2008

el cine no hace la revolución.el cine es uno de los instrumentos revolucionarios.
glauber rocha.

martes, 25 de marzo de 2008

Michael Haneke para La Malacrianza

Descubrí a Michael Haneke cuando llegó a mis manos Funny Games, su película del 97.
La utilización de familia tradicional burguesa y sus invitados retorcidos me llevó a través los puntos de giro más inesperados e impactantes. Años de infancia y adolescencia llenos de estúpido cine gringo nunca me prepararon para semejante manejo del tiempo, de las situaciones o de la cercanía entre los personajes-actores y yo.
Así, me dediqué a alquilar/pedir prestado otro poco de su filmografía: Time of the Wolf, The piano teacher y Caché.
¡Demonios!.
Haneke es un austriaco nacido en 1942 que acarrea un sello de cine controversial, odiado por unos (¿se justifica la violencia en el arte?, preguntan), adorado por otros (¡por supuesto! partiendo de que no hace más que reflejar la sociedad retorcida en la que nos hemos convertido).
Lograr que su público se horrorice a punta de audio (y sin recurrir a música incidental, lo que se agradece enormemente, porque soy de las que creo que el sonido de la ‘normalidad’ puede asustar más) y conseguir que cualquiera entre en pánico viendo un televisor en vez de mostrarles una lluvia de balas, es un mérito que hace a Haneke un artista que merece un espacio en cualquier (o alguna, al menos la mía) lista de favoritos.
“I try to give back to violence that what it truly is: pain, injury to another”.
El director, en las pelis que he tenido el privilegio de observar (aún me quedan de tarea The Seventh Continent , Benny's Video, The Castle, Code Inconnu) respalda la violencia en lo que sería su tema de fondo: la incomunicación.
Mal de la sociedad (¿zoociedad?) moderna, es parte de cada uno de sus personajes, retratado en cada situación y gesto: se propaga en comunidades reconstruidas (por ejemplo Time of the Wolf), en jóvenes vanguardistas, en parejas modernas, en profesionales reprimidas.
“The question isn't "how do I show violence?" but rather "how do I show the spectator his position vis-à-vis violence and its representation?"
Haneke juega con nosotros, los que vemos: sabe que existimos, que estamos ahí. Apela directamente a nuestro pensamiento (parece que nos conoce), nos vacila, nos saluda, nos recuerda que lo que observamos no es siempre una realidad, o la realidad que creemos, nos saca de la película para asegurarse que no hemos olvidado que solamente estamos viendo una pantalla.
Hace pocos meses Haneke se dio el lujo de estrenar SU versión gringa de Funny Games. Remarco el SU porque me parece curioso que un director tenga la ventaja de volver a realizar su propia película (para Hollywood en este caso, Naomi Watts incluida), idéntica absolutamente, plano-por-plano con el fin de atrapar al público más comercial de la misma forma que capturó al europeo en su momento.
Se le ha increpado al director por esa decisión de rehacer una obra que ya fue exitosa y que originalmente fue creada lejos de las garras de Hollywood. La respuesta es que esa película siempre ha sido para los gringos: son quienes más se deben cuestionar acerca de la forma en que les ataca la violencia en su sociedad. Y con la violencia que atacan a otras sociedades también.
Así las cosas, repito: Michael Haneke es referencia obligatoria.

Les dejo acá la primera parte de una entrevista con este director

martes, 5 de febrero de 2008

Videoteca del Sur: invitados

Los invito todos los miércoles, a partir de las 7pm a disfrutar GRATIS de lo mejor y lo más relevante del cine latinoamericano en VIDEOTECA DEL SUR.
Mañana es la primera proyección del año, los invito a ir cuando puedan, probablemente esas pelìculas no tendrán nunca más oportunidad de verlas.
La actividad es en SALA CALLE 15 (sobre la AV segunda, costado de la Plaza de la Democracia)
Todos todos los miércoles.



El programa acá y la página de todo el proyecto en latinoamérica de Videoteca es esta

domingo, 27 de enero de 2008

Descubriendo a Bela Tarr.


A partir de uno de los cuentos del escritor László Krasznahorkai, el director Húngaro Bela Tarr llevó a la pantalla grande “La Condena”.

La temática podría ser “una historia de amor y traición”, una trama aparentemente simple y “primitiva”, sin embargo, el guión es otra cosa.

El cine es un texto que se sigue escribiendo a partir de la película misma y es absoluto que “La Condena” logra perfectamente esta construcción de textos posteriores. Después de verla, la audiencia querrá investigar, ver las fotos y las escenas casi obsesivamente, para volver a sentir así, conmocionarse y suspirar de nuevo. Es una película de sensaciones, cine que te pone a pensar, pero que antes te atrapa, y después te destruye el cerebro.

La sensualidad y la crudeza de los personajes los vuelve cercanos. El odio, la soledad, el amor, la perversión, la excitación y la tristeza se nos transfieren mágicamente, y las crisis dramáticas y existencialistas nos identifican en características y situaciones que todos experimentamos. “Podemos confiar siempre en la sensibilidad de gente. No es malvada por naturaleza; se limita a pecar si las circunstancias le obligan”, dice el director.

El director recurre al plano secuencia con movimientos de cámara sumamente lentos pero con demasiada acción dentro de cuadro. Entre paneos, travellings y zooms nos muestra de adentro hacia afuera la mente de los personajes y viceversa. Cada escena transcurre en tiempo real, entrometiendo a la audiencia en el escenario de manera casi voyeurista. El recorrido con la grúa nos lleva a través de la historia, jugando con el espacio dentro y fuera de pantalla, con una intriga exquisita por descubrir lo que no se muestra en el encuadre. Sería poco decir que la fotografía es impresionante; el diseño de iluminación en blanco y negro y la puesta en escena son sumamente finas y elaboradas, que junto con el arte irradian significados claros. La banda sonora acentúa simbólicamente cada concepto. A pesar de la realización tan compleja, la película mantiene un sentido narrativo fuertemente claro y descifrable.

Bela Tarr es un artista hablando un lenguaje que maneja a la perfección, un hábil maestro de la expresión cinematográfica. “La Condena” es atrevida, agresiva y penetrante. Todo aquel que quiera apreciar, puede deleitarse con ella a través de los selectos caminos del séptimo arte. “Debemos regresar a la belleza. Volver a descubrir la vida” dice Bela Tarr. Vale la pena hacer la prueba.

lunes, 14 de enero de 2008

Puff que escéna.

Ese plano secuencia.
Perros. Lluvia.
Titánic Bar.
La música de fondo, el recorrido...
Volví a sentirme así de triste.
Logra transmitir demasiado el sentimiento.
Esta mae toda desconsolada, cantando, personificando a la tristeza,
dejándose llevar en blanco y negro
mientras dice "take it or leave it"...



Ay que ver más Bela Tarr.

miércoles, 2 de enero de 2008

“La vida de la mente... no hay mapas para ese territorio. Y explorarlo puede ser doloroso.”

"Escribir surge de un gran dolor interno.
Tal vez provenga de descubrir que uno está en la obligación de ayudar a otros seres humanos a aliviar su sufrimiento.
No creo que ninguna obra sea posible sin ese dolor."

Barton Fink (Joel and Ethan Coen, 1991)

viernes, 28 de diciembre de 2007

¿Cine para cambiar el mundo?

"Me veo limitado a hablar desde el cine que considero más cercano a mi. Hablo de un cine intimista. Un cine que no pretende plantear grandes temas sociales o políticos (¿implica desligarse de lo político el hablar de los pequeños círculos sociales como la familia, los amigos, la pareja?) Un cine, a diferencia del cine militante de aquella época, de preguntas más que de respuestas. Un cine que me obliga a mi como individuo, no como director de cine, a ponerme el espejo en frente antes que mirar a otro lado. Un cine quizás arbitrario por ser personal. Un cine que habla de experiencias cercanas. Un cine que busca su estética en la tecnología que está al alcance. Un cine que se piensa en un marco global, universal. Y que busca su viabilidad económica y temática más allá de las fronteras. Porque hoy más que nunca, y a diferencia de 20 años atrás, es imposible pensarse aislados del resto del mundo."

Martín Boulocq, cortometrajista boliviano
Vía MIRADAS

sábado, 24 de noviembre de 2007

Whisky

Los uruguayos Juan Pablo Rebella y Pablo Stoll hablan en una entrevista sobre su segundo largometraje "WHISKY":

MdC. Supongo que vuestro aprendizaje ha sido a base de ver películas, más que de escuela cinematográfica. Me gustaría que hablaseis de la opción estética, muy particular, escogida para la película, rodada sólo con planos fijos.

JPR. En Uruguay ahora sí que hay una escuela de cine. Nosotros nos conocimos en la facultad de Ciencias de la comunicación. En Uruguay no hay películas, de la misma forma que tampoco hay nieve. Las películas vienen siempre de otros lados. Nosotros empezamos rodando un corto con unos amigos, que acabó siendo un largometraje, 25 watts que acabó venciendo en festivales. Ahora teníamos ganas de hacer otra, así que concebimos el guión pero con mucho miedo, no teníamos claro la opción estética para la película.

PS. La primera película era más autobiográfica, esta era una cosa diferente, con unos personajes, que aunque guardamos parecido con ellos, eran más extraños, como más lejana la película en sí misma.

JPR. En la primera película la cámara casi no se mueve, así que uno de los principios que cogimos para esta, fue que la cámara debía estar quieta. Tampoco la película debía parecer demasiado realista, debía tener algún puntito extraño.

PS. Que tuviera cierto aire de fábula. Un universo cerrado, con tres personajes. Que la información llegara de esta manera tan esencial, seleccionada, que vos no supieras todo lo que pasaba, que quedaran espacios para meterte e imaginarte que es lo que está pasando.

JPR. Es una película hecha desde el amor a las películas que nos gustan, como del odio a las que no nos gustan. Y una de las cosas que no nos gustan nada es el cine sobre explicativo, en el que los personajes no dejan de hablar.

PS. Sí, ese en el que los personajes hablan de sí mismo como: "yo soy de tal manera y de tal otra"

JPR. Aquí los personajes cuando hablan, no lo hacen de sí mismos, lo hacen sobre otras cosas. Creemos que la vida es un poco así, la gente no habla todo el rato sobre ellos mismos, salvo en Gran Hermano… [risas] En la realidad la gente habla de unas cosas cuando en verdad le están pasando otras. Tratamos de componer una película con los cachos que en Hollywood habrían excluido de la historia.

MdC. Es exactamente la manera que tiene Jim Jarmusch de hacer cine, con su "escritura de en medio".

JPR. Sí, efectivamente. Fue la principal figura en que nos fijamos. ¿Qué es exactamente la "escritura de en medio"?

MdC. Bueno, se trata de narrar una película a través de sus momentos aparentemente muertos, eliminando la acción dramática gratuita, basada sobre todo en lo cotidiano, en los momentos de relajación de los personajes, y de esa manera, crear un discurso coherente en el film. Es como construir una historia a partir de elementos no explícitos en la misma. Por ejemplo, lo importante del robo a un banco, no sería nunca el atraco. No es hablar de lo que les pasa a los personajes, si no de lo que no les pasa.

JPR. Bueno, con tu permiso, vamos a empezar a usar esa expresión a partir de ahora [risas]. Es exactamente eso, buscar lo poético dentro de la rutina de unos personajes perdidos en el mundo.

Vía.

domingo, 4 de noviembre de 2007

DEVORACINE PRIMERA EDICIÓN

1. INTERIOR / NOCHE / APARTAMENTO
Cuatro personajes están sentados conversando alrededor del desayunador de la cocina.

NARRADOR EN OFF:
Karo, Iván, Natalia y Pietro discuten acerca de una columna de cine, cada uno propone.

NATALIA:
Estudiar cine, o querer hacer cine. Lo importante acá es que llegamos a esa decisión gracias a lo que mejor hemos hecho en el par de décadas que tenemos de vida: ver tele, acceder yutub, tragamos las pelis del video, las que nos pasó el vecino o las que vende el compita en la esquina. Consumimos cine.
Cómo evadimos la realidad de la ventana mientras no quitamos los ojos del tele, y a la vez, es una excelente forma de gritar lo que pensamos, de expresarnos, de ser malcriados en el formato que nos de la gana.

PIETRO:
Es un medio ideológico. A través de él se puede representar la vida social, una interpretación del mundo. Puede ser un medio para el cambio.

KARO:

(INTERRUMPE)
Y Le estás hablando a una audiencia que aunque es masiva, el mensaje se recibe de manera individual. Es una conversación cautiva en la que se habla de USTED. Además combina todas las expresiones artísticas… lo que se ve, se escucha, lo que se mueve.. todo simboliza.

IVÁN:
Es como una espiral de ideas que no se detiene; es un guionista escribiendo, una película que se produce, un espectador leyéndola, varios discutiendo al respecto. Desde las cavernas hasta lo digital los seres humanos hemos necesitado representarnos mediante la imagen pero este lado del mundo nos tocó recibir las imágenes de otro lado, es como tener una foto ajena en la sala de la casa. Ya es momento que tengamos nuestras propias imágenes.
Se corta el audio.

NARRADOR EN OFF:
Se dan cuenta que escribir esta columna en forma de guión es cursi y que los personajes no suelen hablar así.
Discuten. Pietro tira la puerta. Karo le grita que se calme. Natalia decide no responder más. Iván sale sin despedirse.

NARRADOR EN OFF:
Cada uno por su lado. Se ponen malcriados


Pd: Gracias a Will por el diseño y el espacio en La Malacrianza.

miércoles, 31 de octubre de 2007

Un DEVORACINE en AXN Film Festival!

Es un gusto para nosotros informarles que el cortometraje RECUERDO PRESTADO del realizador Iván Porras Meléndez fue seleccionado entre los 10 finalistas del AXN FILM FESTIVAL .

RECUERDO PRESTADO fue seleccionado entre 450 cortometrajes de todo latinoamérica para ser transmitido por el canal AXN en el mes de noviembre. La programación se detalla a continuación:

Martes 6 de noviembre:

  • Condiciones del Reflejo (Chile)
  • O Lobinho Nunca Mente (Brasil)
  • Adiós para Siempre (Mexico)

Martes 13 de noviembre:

  • Recuerdo Prestado (Costa Rica)
  • Juanito Bajo el Naranjo (Colombia)
  • Baladas das Duas Mocinhas de Botafogo (Brasil)

Martes 20 de noviembre:

  • Isto Nao é um Filme (Brasil)
  • La Cita (Argentina)

Martes 27 de noviembre:

  • Rosario y el Mar (Argentina)
  • Antes de que me Despierte (Colombia)
Esta es la segunda edición del AXN FILM FESTIVAL, y es la primera en la que queda de finalista un cortometraje de Centroamérica.
Los finalistas compiten entre ellos y un jurado compuesto por diferentes figuras de la cinematografía latinoamericana selecciona los 3 primeros lugares.
Para más información del Festival se puede visitar: www.axnfilmfestival.com


lunes, 29 de octubre de 2007

El cine es Malcriado

Los invitamos a leer nuestra columna DEVORACINE
a partir de esta edición en la sección mensual del
SEMANARIO UNIVERSIDAD llamada LA MALACRIANZA.

Esperamos sus comentarios por este medio, luego también postearemos nuestras
letras publicadas.

(porque ahora el cine se puso gritón)

domingo, 26 de agosto de 2007

Kieslowski


"You make films to give people something, to transport them somewhere else, and it doesn't matter if you transport them to a world of intuition or a world of intellect...A lot of people don't understand the direction in which I'm going. They think...I've betrayed my way of looking at the world...I absolutely don't feel I've betrayed any of my opinions or my attitude to life. The realm of superstitions, fortune-telling, presentiments, intuition, dreams, all this is the inner life of a human being, and all this is the hardest thing to film...I've been trying to get there from the beginning. I'm somebody who doesn't know, somebody who's searching."

"Film-making doesn’t mean audiences, festivals, reviews, interviews. It means getting up every day at six o’clock in the morning. It means the cold, the rain, the mud and having to carry heavy lights. It’s a nerve-racking business and, at a certain point, everything else has to come second, including your family, emotions, and private life."



Pueden visitar acá

domingo, 22 de julio de 2007

"Pero la mujer que jamás olvidé, es aquella que jamás me lo pidió..."

Con éstas palabras, una voz que denota vigorosamente el peso de los años, Amoroso Renato finaliza el relato autobiográfico; la historia de aquella mujer que vio por última vez a sus 16 años: Malena.


Inspirada en un relato corto de Luciano Vincenzoni, “Malena (2000)” es la segunda película que miro de Giuseppe Tornatore y también es la segunda que me deja con la exquisita sensación que queda después de ver un excelente film.

Encarnada en la pantalla grande por la bellísima Monica Bellucci, la sensualidad y la fascinación del personaje de Malena enamora a cualquiera. No es de extrañar que represente además el sueño de este adolescente, interpretado por Giuseppe Sulfaro.

En el contexto de la II Guerra Mundial, Malena se convierte en el epicentro del escándalo pueblerino, cuando al quedar viuda y no tener que comer, se ve obligada a dedicarse a la prostitución.
Amoroso Renato se convierte en su sombra, en su amante en secreto, “la cuida” y “la defiende” -mediante actos anónimos de vandalismo juvenil e inofensivo- de los chismes del pueblo en contra de ella. Renato la ama en silencio, la espía religiosamente, voyeurista, durante el día con su bicicleta, durante la noche a través de un pequeño hueco que da adentro de su casa. Sólo él está tan cerca –¡con esos ojos tan expresivos!-. Sólo él entiende a la dulce diosa de sus sueños.

La fotografía impresionante de Lajos Koltai* es simplemente majestosa, exaltando mediante planos muy amplios la belleza de la costa siciliana. El tratamiento sobre ruedas que le da la bicicleta nos lleva “rodando” a través del film, mientras contemplamos reiteradamente a la hermosa Malena.

La cámara siempre en movimiento, acompañando a manera de danza las “coreografías” de los personajes en una exquisita puesta en escena; la acentuación de los sentimientos mediante recursos como la cantidad de veces que se repite un diálogo, o la cantidad de personas que realizan una misma acción; el humorismo fino; la música de Ennio Morricone; y la mejor dosis voyeurismo y fetichismo a través del espionaje en bicicleta, entre tantas otras, confirman que Tornatore es un hábil maestro del relato fílmico, quien inicia "Malena" con estas primeras palabras:

"Yo tenía 13 años. Un día, a fines de la primavera de 1941, la vi por primera vez... Lo recuerdo muy bien porque esa misma tarde, mientras Mussolini le declaraba la guerra a Francia y a Gran Bretaña, yo recibí mi primera bicicleta".



*nominado al Óscar (2000) por su trabajo en "Malena".


sábado, 7 de julio de 2007

Que bonito es un entierro (Fando y Lis,1968)

Fando y Lis es una adaptación de la obra homónima de Fernando Arrabal y cuando se proyecta en el festival de Acapulco en México, el director Alejandro Jodorowsky tiene que salir huyendo tras un intento de linchamiento.

"Su cine llama especialmente la atención por ser impactante, chocante, transgresor, incluso escandalizador y con elementos esotéricos y con una atmósfera surrealista."