jueves, 21 de febrero de 2008
Arquitectura fílmica y latinoamérica
Vía elojoquepiensa
martes, 5 de febrero de 2008
Videoteca del Sur: invitados
Mañana es la primera proyección del año, los invito a ir cuando puedan, probablemente esas pelìculas no tendrán nunca más oportunidad de verlas.
La actividad es en SALA CALLE 15 (sobre la AV segunda, costado de la Plaza de la Democracia)
Todos todos los miércoles.
El programa acá y la página de todo el proyecto en latinoamérica de Videoteca es esta
domingo, 27 de enero de 2008
Descubriendo a Bela Tarr.

A partir de uno de los cuentos del escritor László Krasznahorkai, el director Húngaro Bela Tarr llevó a la pantalla grande “La Condena”.
La temática podría ser “una historia de amor y traición”, una trama aparentemente simple y “primitiva”, sin embargo, el guión es otra cosa.
El cine es un texto que se sigue escribiendo a partir de la película misma y es absoluto que “La Condena” logra perfectamente esta construcción de textos posteriores. Después de verla, la audiencia querrá investigar, ver las fotos y las escenas casi obsesivamente, para volver a sentir así, conmocionarse y suspirar de nuevo. Es una película de sensaciones, cine que te pone a pensar, pero que antes te atrapa, y después te destruye el cerebro.
La sensualidad y la crudeza de los personajes los vuelve cercanos. El odio, la soledad, el amor, la perversión, la excitación y la tristeza se nos transfieren mágicamente, y las crisis dramáticas y existencialistas nos identifican en características y situaciones que todos experimentamos. “Podemos confiar siempre en la sensibilidad de gente. No es malvada por naturaleza; se limita a pecar si las circunstancias le obligan”, dice el director.
El director recurre al plano secuencia con movimientos de cámara sumamente lentos pero con demasiada acción dentro de cuadro. Entre paneos, travellings y zooms nos muestra de adentro hacia afuera la mente de los personajes y viceversa. Cada escena transcurre en tiempo real, entrometiendo a la audiencia en el escenario de manera casi voyeurista. El recorrido con la grúa nos lleva a través de la historia, jugando con el espacio dentro y fuera de pantalla, con una intriga exquisita por descubrir lo que no se muestra en el encuadre. Sería poco decir que la fotografía es impresionante; el diseño de iluminación en blanco y negro y la puesta en escena son sumamente finas y elaboradas, que junto con el arte irradian significados claros. La banda sonora acentúa simbólicamente cada concepto. A pesar de la realización tan compleja, la película mantiene un sentido narrativo fuertemente claro y descifrable.
Bela Tarr es un artista hablando un lenguaje que maneja a la perfección, un hábil maestro de la expresión cinematográfica. “La Condena” es atrevida, agresiva y penetrante. Todo aquel que quiera apreciar, puede deleitarse con ella a través de los selectos caminos del séptimo arte. “Debemos regresar a la belleza. Volver a descubrir la vida” dice Bela Tarr. Vale la pena hacer la prueba.

lunes, 14 de enero de 2008
Puff que escéna.
Perros. Lluvia.
Titánic Bar.
La música de fondo, el recorrido...
Volví a sentirme así de triste.
Logra transmitir demasiado el sentimiento.
Esta mae toda desconsolada, cantando, personificando a la tristeza,
dejándose llevar en blanco y negro
mientras dice "take it or leave it"...
Ay que ver más Bela Tarr.
miércoles, 2 de enero de 2008
“La vida de la mente... no hay mapas para ese territorio. Y explorarlo puede ser doloroso.”
"Escribir surge de un gran dolor interno.No creo que ninguna obra sea posible sin ese dolor."
Barton Fink (Joel and Ethan Coen, 1991)
viernes, 28 de diciembre de 2007
¿Cine para cambiar el mundo?
Martín Boulocq, cortometrajista boliviano
Vía MIRADAS
sábado, 24 de noviembre de 2007
Whisky
Los uruguayos Juan Pablo Rebella y Pablo Stoll hablan en una entrevista sobre su segundo largometraje "WHISKY":MdC. Supongo que vuestro aprendizaje ha sido a base de ver películas, más que de escuela cinematográfica. Me gustaría que hablaseis de la opción estética, muy particular, escogida para la película, rodada sólo con planos fijos.
JPR. En Uruguay ahora sí que hay una escuela de cine. Nosotros nos conocimos en la facultad de Ciencias de la comunicación. En Uruguay no hay películas, de la misma forma que tampoco hay nieve. Las películas vienen siempre de otros lados. Nosotros empezamos rodando un corto con unos amigos, que acabó siendo un largometraje, 25 watts que acabó venciendo en festivales. Ahora teníamos ganas de hacer otra, así que concebimos el guión pero con mucho miedo, no teníamos claro la opción estética para la película.
PS. La primera película era más autobiográfica, esta era una cosa diferente, con unos personajes, que aunque guardamos parecido con ellos, eran más extraños, como más lejana la película en sí misma.
JPR. En la primera película la cámara casi no se mueve, así que uno de los principios que cogimos para esta, fue que la cámara debía estar quieta. Tampoco la película debía parecer demasiado realista, debía tener algún puntito extraño.
PS. Que tuviera cierto aire de fábula. Un universo cerrado, con tres personajes. Que la información llegara de esta manera tan esencial, seleccionada, que vos no supieras todo lo que pasaba, que quedaran espacios para meterte e imaginarte que es lo que está pasando.
JPR. Es una película hecha desde el amor a las películas que nos gustan, como del odio a las que no nos gustan. Y una de las cosas que no nos gustan nada es el cine sobre explicativo, en el que los personajes no dejan de hablar.
PS. Sí, ese en el que los personajes hablan de sí mismo como: "yo soy de tal manera y de tal otra"
JPR. Aquí los personajes cuando hablan, no lo hacen de sí mismos, lo hacen sobre otras cosas. Creemos que la vida es un poco así, la gente no habla todo el rato sobre ellos mismos, salvo en Gran Hermano… [risas] En la realidad la gente habla de unas cosas cuando en verdad le están pasando otras. Tratamos de componer una película con los cachos que en Hollywood habrían excluido de la historia.
MdC. Es exactamente la manera que tiene Jim Jarmusch de hacer cine, con su "escritura de en medio".
JPR. Sí, efectivamente. Fue la principal figura en que nos fijamos. ¿Qué es exactamente la "escritura de en medio"?
MdC. Bueno, se trata de narrar una película a través de sus momentos aparentemente muertos, eliminando la acción dramática gratuita, basada sobre todo en lo cotidiano, en los momentos de relajación de los personajes, y de esa manera, crear un discurso coherente en el film. Es como construir una historia a partir de elementos no explícitos en la misma. Por ejemplo, lo importante del robo a un banco, no sería nunca el atraco. No es hablar de lo que les pasa a los personajes, si no de lo que no les pasa.
JPR. Bueno, con tu permiso, vamos a empezar a usar esa expresión a partir de ahora [risas]. Es exactamente eso, buscar lo poético dentro de la rutina de unos personajes perdidos en el mundo.
Vía.